La indemnización fractura accidente es una de las cuestiones que más dudas genera cuando una persona sufre la rotura de un hueso como consecuencia de un accidente de tráfico. La cantidad que puede corresponder depende de factores como el tipo de fractura, el tiempo de recuperación, la necesidad de cirugía, la rehabilitación, las limitaciones durante el proceso curativo y las posibles secuelas que permanezcan después de la estabilización.
Una fractura puede afectar de forma muy diferente según el hueso lesionado y su gravedad. No tiene la misma repercusión una fractura simple que consolida correctamente que una fractura desplazada, abierta o que requiere intervención quirúrgica y deja limitaciones permanentes.
En España, las lesiones derivadas de accidentes de circulación se valoran mediante el sistema legal conocido como Baremo de tráfico. Este sistema diferencia, entre otros conceptos, las lesiones temporales y las secuelas permanentes. Para 2026, las cuantías del Baremo se actualizaron un 2,9 % con efectos desde el 1 de enero de 2026.
Por ello, para calcular correctamente una indemnización no basta con conocer el diagnóstico de fractura. Es necesario estudiar toda la evolución médica del lesionado.
¿Cuándo corresponde una indemnización por fractura?
Puede existir derecho a reclamar una indemnización cuando la fractura se produce como consecuencia de un accidente de tráfico cuya responsabilidad corresponde a otra persona.
La indemnización debe tratar de compensar los daños personales y económicos derivados del siniestro.
Entre los elementos que pueden valorarse se encuentran:
- tiempo de recuperación;
- hospitalización;
- inmovilización;
- intervenciones quirúrgicas;
- rehabilitación;
- secuelas;
- pérdida de movilidad;
- perjuicio estético;
- gastos;
- pérdida de ingresos;
- repercusión sobre la vida cotidiana.
Cada fractura debe analizarse individualmente.
Por ejemplo, dos personas pueden sufrir una fractura de muñeca y tener consecuencias muy distintas. Una puede recuperarse completamente en pocas semanas, mientras que otra puede necesitar cirugía y conservar una pérdida permanente de movilidad.
Cómo se calcula la indemnización fractura accidente
La indemnización fractura accidente no se determina mediante una cantidad fija asociada a cada hueso roto.
El cálculo debe realizarse teniendo en cuenta los diferentes perjuicios sufridos desde el momento del accidente hasta la curación o estabilización de las lesiones.
Entre los conceptos principales pueden encontrarse:
- lesiones temporales;
- secuelas;
- intervenciones quirúrgicas;
- perjuicio estético;
- pérdida de calidad de vida;
- gastos;
- pérdida de ingresos.
La legislación establece que las lesiones temporales comprenden el periodo existente desde el accidente hasta la curación o estabilización, mientras que las secuelas representan las deficiencias que permanecen después de finalizar el proceso curativo.
Lesiones temporales durante la recuperación de una fractura
Una fractura puede requerir semanas o meses de recuperación.
Durante ese periodo pueden producirse diferentes niveles de limitación.
Por ejemplo, el lesionado puede necesitar:
- hospitalización;
- reposo;
- inmovilización mediante escayola;
- férula;
- muletas;
- silla de ruedas;
- rehabilitación;
- fisioterapia;
- revisiones médicas.
El periodo de recuperación no se valora únicamente contando cuántos días han pasado desde el accidente.
Debe analizarse cómo ha afectado la lesión a la autonomía y a las actividades habituales de la persona.
Una fractura de pierna, por ejemplo, puede impedir caminar con normalidad durante semanas, mientras que una fractura de brazo puede dificultar acciones tan básicas como vestirse, conducir o trabajar.
¿Cuánto se cobra por una fractura en un accidente?
No existe una cantidad única.
La indemnización puede cambiar considerablemente dependiendo de las circunstancias.
Entre los factores más importantes se encuentran:
- hueso fracturado;
- tipo de fractura;
- desplazamiento;
- necesidad de reducción;
- hospitalización;
- cirugía;
- duración de la recuperación;
- rehabilitación;
- edad;
- secuelas;
- limitaciones permanentes;
- repercusión laboral.
También debe utilizarse el Baremo aplicable al momento correspondiente.
En 2026, las cuantías indemnizatorias del sistema de valoración de accidentes de circulación fueron actualizadas oficialmente en un 2,9 %.
Por tanto, no resulta adecuado utilizar automáticamente cálculos publicados para accidentes de años anteriores.
Tipos de fracturas tras un accidente de tráfico
Los accidentes pueden provocar fracturas en prácticamente cualquier parte del cuerpo.
Entre las más frecuentes pueden encontrarse:
- fractura de clavícula;
- fractura de hombro;
- fractura de húmero;
- fractura de radio;
- fractura de cúbito;
- fractura de muñeca;
- fractura de mano;
- fractura de dedos;
- fractura de costillas;
- fractura de pelvis;
- fractura de fémur;
- fractura de tibia;
- fractura de peroné;
- fractura de tobillo;
- fractura de pie;
- fracturas vertebrales.
La gravedad dependerá tanto del hueso afectado como de las características concretas de la lesión.
Fractura de brazo en un accidente
Las extremidades superiores pueden lesionarse fácilmente durante una colisión.
Una persona puede sufrir fracturas del:
- húmero;
- radio;
- cúbito;
- codo;
- muñeca;
- mano.
Estas lesiones pueden afectar especialmente a personas cuyo trabajo requiere utilizar continuamente las manos o realizar esfuerzos.
Por ejemplo:
- trabajadores manuales;
- mecánicos;
- sanitarios;
- conductores;
- peluqueros;
- cocineros;
- profesionales de la construcción.
Cuando después de la recuperación permanece una pérdida de movilidad o fuerza, puede existir una secuela.
Indemnización por fractura de muñeca
La muñeca es una articulación esencial para numerosas actividades.
Una fractura puede requerir inmovilización y, en determinados casos, cirugía.
Después de retirar la inmovilización puede ser necesario realizar rehabilitación para recuperar:
- movilidad;
- fuerza;
- estabilidad;
- coordinación.
En algunos casos pueden permanecer limitaciones para flexionar, extender o rotar la muñeca.
Si esas limitaciones son permanentes, deberán valorarse como posibles secuelas.
Fractura de pierna por accidente de tráfico
Las fracturas de extremidades inferiores pueden generar procesos de recuperación prolongados.
Pueden afectar al:
- fémur;
- tibia;
- peroné;
- rodilla;
- tobillo;
- pie.
Durante la recuperación puede ser necesario utilizar muletas o evitar completamente el apoyo.
Esto puede afectar significativamente a la autonomía.
Por ejemplo, puede resultar difícil:
- caminar;
- subir escaleras;
- conducir;
- trabajar;
- realizar tareas domésticas;
- practicar deporte.
La duración y gravedad de estas limitaciones influye en la valoración.
Fractura de fémur
El fémur es uno de los huesos más grandes y resistentes del cuerpo.
Una fractura de fémur suele requerir un traumatismo importante y puede necesitar intervención quirúrgica.
El tratamiento puede implicar elementos de fijación como:
- placas;
- tornillos;
- clavos intramedulares.
Después puede ser necesario un periodo prolongado de rehabilitación.
Las posibles secuelas pueden incluir:
- dolor;
- pérdida de movilidad;
- alteraciones de la marcha;
- disminución de fuerza;
- diferencias en la longitud de las extremidades.
Cada una deberá estudiarse según el resultado final.
Fractura de tibia y peroné
Las fracturas de tibia y peroné pueden aparecer en accidentes de coche, motocicleta, bicicleta o atropellos.
La recuperación puede ser especialmente larga si existen:
- desplazamientos;
- fracturas abiertas;
- lesiones de tejidos;
- cirugía;
- complicaciones en la consolidación.
Las consecuencias pueden afectar a la marcha y a la capacidad para permanecer de pie durante largos periodos.
Fractura de tobillo en un accidente
El tobillo soporta una parte esencial del peso corporal.
Una fractura puede afectar a uno o varios maléolos y requerir desde inmovilización hasta cirugía.
Durante la recuperación pueden aparecer:
- dolor;
- inflamación;
- dificultad para apoyar;
- pérdida de movilidad;
- cojera.
Si después del tratamiento permanece una limitación permanente, podrá estudiarse como secuela.
Fractura de clavícula
La fractura de clavícula puede aparecer en accidentes de coche, motocicleta o bicicleta.
Puede provocar:
- dolor intenso;
- dificultad para mover el brazo;
- deformidad;
- necesidad de cabestrillo;
- limitación temporal.
Algunas fracturas consolidan sin cirugía, mientras que otras requieren intervención.
También puede quedar una deformidad visible o una cicatriz quirúrgica que deba analizarse desde el punto de vista estético.
Fractura de costillas
Las fracturas costales son relativamente frecuentes en impactos importantes.
Pueden producir dolor intenso al:
- respirar;
- toser;
- dormir;
- moverse;
- realizar esfuerzos.
En determinadas situaciones pueden acompañarse de lesiones pulmonares.
La recuperación depende del número de costillas afectadas y de la existencia de complicaciones.
Fractura de pelvis
Las fracturas pélvicas pueden ser especialmente graves.
Dependiendo del mecanismo del accidente pueden producir:
- dolor intenso;
- dificultad para caminar;
- hospitalización;
- necesidad de cirugía;
- lesiones asociadas.
La recuperación puede ser prolongada y, en casos graves, pueden permanecer secuelas funcionales importantes.
Fractura vertebral en accidente de tráfico
Los traumatismos de columna pueden producir fracturas vertebrales.
Su gravedad puede variar enormemente.
Algunas fracturas pueden tratarse mediante reposo o inmovilización, mientras que otras necesitan cirugía.
Cuando existe afectación de estructuras neurológicas, las consecuencias pueden ser especialmente importantes.
El Baremo médico contiene diferentes apartados destinados a valorar secuelas según la región anatómica y la repercusión funcional.
Fractura abierta y fractura cerrada
También debe diferenciarse entre fracturas cerradas y abiertas.
Fractura cerrada
El hueso se rompe pero no existe una comunicación directa con el exterior a través de una herida.
Fractura abierta
Existe una herida asociada a la fractura que comunica el foco de fractura con el exterior.
Las fracturas abiertas pueden presentar mayor riesgo de:
- infección;
- daño de tejidos;
- cicatrices;
- complicaciones;
- intervenciones adicionales.
Por eso, su proceso de recuperación puede ser considerablemente más complejo.
Fractura desplazada
Una fractura desplazada se produce cuando los fragmentos óseos pierden su alineación normal.
Puede ser necesaria una reducción para devolver los fragmentos a su posición.
Dependiendo del caso, esta reducción puede realizarse sin cirugía o mediante una intervención quirúrgica.
El hecho de necesitar cirugía puede influir tanto en el tiempo de recuperación como en las posibles secuelas.
Cirugía por fractura
Las fracturas graves pueden requerir intervención quirúrgica.
Durante la operación pueden utilizarse sistemas de osteosíntesis como:
- placas;
- tornillos;
- clavos;
- agujas.
Una operación puede generar además un perjuicio específico dentro del sistema de valoración.
La legislación contempla el perjuicio ocasionado por intervenciones quirúrgicas dentro del daño personal derivado del accidente.
Por tanto, no debe analizarse únicamente la fractura.
También deben considerarse las intervenciones realizadas durante el tratamiento.
¿Qué ocurre si hay que retirar una placa o tornillos?
En determinados casos, después de que el hueso haya consolidado puede plantearse retirar el material de osteosíntesis.
Esto puede implicar una nueva cirugía.
Si la intervención está relacionada con las lesiones causadas por el accidente, deberá analizarse dentro de la evolución médica global.
También puede prolongar el tiempo de recuperación.
Rehabilitación después de una fractura
La rehabilitación puede ser fundamental después de retirar una escayola o después de una operación.
Durante semanas de inmovilización pueden aparecer:
- pérdida de fuerza;
- rigidez;
- limitación de movilidad;
- atrofia muscular.
La fisioterapia busca recuperar progresivamente la función.
El número de sesiones por sí solo no determina la indemnización.
Debe estudiarse cuánto duró realmente el proceso lesional y qué limitaciones existieron durante ese periodo.
¿Cuándo se considera curada una fractura?
Desde un punto de vista médico, una fractura puede consolidar correctamente, pero eso no significa necesariamente que el lesionado haya recuperado toda su función.
Después de la consolidación ósea pueden persistir:
- dolor;
- rigidez;
- pérdida de movilidad;
- debilidad;
- alteraciones sensitivas;
- problemas articulares.
La fecha relevante para la valoración no depende únicamente de que una radiografía muestre consolidación.
Debe analizarse cuándo finaliza realmente el proceso curativo o cuándo las lesiones alcanzan una situación estable.
Secuelas después de una fractura
Las secuelas pueden representar una parte importante de la indemnización fractura accidente.
Pueden existir secuelas como:
- pérdida de movilidad;
- dolor persistente;
- pérdida de fuerza;
- deformidad;
- artrosis postraumática;
- alteraciones de la marcha;
- limitaciones articulares;
- lesiones nerviosas;
- cicatrices.
El Baremo médico asigna puntuaciones según la naturaleza e intensidad de las secuelas y establece reglas específicas cuando existen varias secuelas derivadas del mismo accidente.
¿Cuántos puntos tiene una fractura?
No existe un número único de puntos para cualquier fractura.
El Baremo no indemniza simplemente el hecho histórico de haber sufrido un hueso roto.
Lo que debe analizarse una vez finalizada la recuperación son las consecuencias permanentes que hayan quedado.
Por ejemplo, una fractura que consolida completamente sin dejar limitaciones puede tener una valoración distinta de otra que produce:
- pérdida de movilidad;
- deformidad;
- dolor crónico;
- afectación nerviosa.
El número de puntos dependerá de la secuela concreta aplicable.
¿Cómo se convierten los puntos en dinero?
Una vez establecida la puntuación de las secuelas, el sistema utiliza las correspondientes tablas económicas.
La cuantía depende de distintos factores, entre ellos:
- número de puntos;
- edad del lesionado;
- concurrencia de varias secuelas.
Cuando existen varias secuelas, el Baremo establece una fórmula específica para calcular la puntuación conjunta en lugar de limitarse a sumar todos los puntos directamente.
Por ello, calcular correctamente una indemnización puede requerir una valoración médica detallada.
Cicatrices después de una fractura
Las fracturas que necesitan cirugía pueden dejar cicatrices.
También pueden existir cicatrices derivadas directamente del accidente, especialmente en fracturas abiertas.
Estas marcas pueden tener una valoración como perjuicio estético cuando producen una alteración negativa de la imagen de la persona.
Debe valorarse:
- tamaño;
- ubicación;
- visibilidad;
- características;
- repercusión estética.
El perjuicio estético se analiza de manera diferenciada respecto de las secuelas funcionales.
Pérdida de movilidad después de una fractura
Una de las secuelas más habituales puede ser la disminución de movilidad de una articulación próxima al hueso fracturado.
Por ejemplo:
- muñeca;
- codo;
- hombro;
- rodilla;
- tobillo.
Para establecer correctamente la limitación es necesaria una exploración médica.
No basta únicamente con manifestar que existe rigidez.
Debe objetivarse el grado de pérdida funcional.
Artrosis después de una fractura
Algunas fracturas que afectan a superficies articulares pueden favorecer posteriormente la aparición de cambios degenerativos.
Esto se conoce habitualmente como artrosis postraumática.
Puede producir:
- dolor;
- rigidez;
- limitación funcional;
- dificultad para realizar esfuerzos.
Cuando existe relación con el traumatismo y permanece como secuela, debe estudiarse dentro de la valoración final.
Fractura con lesión nerviosa
En accidentes graves puede ocurrir que la fractura vaya acompañada de lesiones nerviosas.
Estas pueden generar:
- pérdida de sensibilidad;
- hormigueos;
- disminución de fuerza;
- parálisis parcial;
- dolor neuropático.
Estas consecuencias pueden requerir una valoración específica independiente de la lesión ósea.
Qué factores influyen en la indemnización
La cuantía final de una indemnización fractura accidente puede depender de numerosos elementos.
Tipo de fractura
No todas las fracturas presentan la misma gravedad.
Hueso afectado
La repercusión funcional depende considerablemente de la zona lesionada.
Cirugía
Una intervención puede prolongar la recuperación y generar perjuicios adicionales.
Hospitalización
Las fracturas graves pueden requerir varios días de ingreso hospitalario.
Tiempo de recuperación
Cuanto mayor sea el periodo de recuperación y las limitaciones sufridas, mayor importancia tendrá el perjuicio temporal.
Secuelas
Son fundamentales cuando permanecen después de finalizar el tratamiento.
Edad
La edad interviene en la valoración económica de las secuelas mediante las tablas correspondientes.
Pérdida de ingresos
Una baja prolongada puede provocar perjuicios económicos.
Baja laboral por una fractura
Muchas fracturas impiden trabajar temporalmente.
Esto depende tanto de la lesión como de la profesión.
Por ejemplo, una fractura de muñeca puede afectar especialmente a una persona que realiza un trabajo manual.
Una fractura de pierna puede dificultar el trabajo de:
- repartidores;
- albañiles;
- camareros;
- conductores;
- personal sanitario;
- trabajadores de almacén.
La baja laboral es relevante, pero no debe confundirse automáticamente con la duración total de las lesiones.
Pérdida de ingresos
Cuando una fractura provoca una pérdida económica demostrable, puede ser necesario estudiar el lucro cesante.
Puede afectar a:
- autónomos;
- comerciales;
- trabajadores con comisiones;
- profesionales independientes;
- personas con ingresos variables.
La pérdida debe acreditarse documentalmente.
Pueden utilizarse:
- nóminas;
- facturas;
- declaraciones fiscales;
- certificados de empresa;
- documentación contable.
Gastos derivados de una fractura
Durante la recuperación pueden generarse gastos adicionales.
Entre ellos pueden encontrarse:
- medicamentos;
- rehabilitación;
- desplazamientos;
- productos ortopédicos;
- muletas;
- determinadas ayudas;
- tratamientos relacionados con las lesiones.
Es importante conservar todas las facturas y justificantes.
Cómo demostrar que la fractura procede del accidente
En la mayoría de fracturas traumáticas, la relación temporal con el accidente puede ser más evidente que en otras lesiones.
Aun así, resulta fundamental contar con documentación.
Entre los documentos relevantes están:
- informe de urgencias;
- radiografías;
- TAC;
- resonancias;
- informes de traumatología;
- informe quirúrgico;
- hospitalización;
- rehabilitación;
- partes de baja.
Las pruebas de imagen pueden documentar con precisión:
- localización;
- desplazamiento;
- características;
- evolución de la consolidación.
Importancia del informe médico pericial
En accidentes con fracturas graves o con secuelas puede resultar especialmente relevante una valoración médica pericial.
El perito puede analizar:
- lesión inicial;
- tratamiento;
- pruebas de imagen;
- intervenciones;
- rehabilitación;
- tiempo de recuperación;
- secuelas;
- limitaciones funcionales.
El objetivo es determinar el daño corporal que permanece una vez finalizado el proceso médico.
Documentación necesaria para reclamar
Conviene conservar:
- parte del accidente;
- atestado;
- informe de urgencias;
- radiografías;
- informes hospitalarios;
- informes quirúrgicos;
- informes de traumatología;
- rehabilitación;
- partes de baja y alta;
- facturas;
- justificantes de gastos;
- documentación económica.
Esta información permite realizar una valoración completa.
Errores frecuentes al reclamar una fractura
Entre los errores más habituales se encuentran:
- pensar que toda fractura tiene una indemnización fija;
- calcular únicamente los días de baja;
- olvidar las secuelas;
- no valorar las cicatrices;
- no incluir operaciones;
- no justificar pérdidas económicas;
- no conservar facturas;
- aceptar una oferta antes de conocer el resultado final de la lesión.
En fracturas importantes puede ser necesario esperar a que exista suficiente estabilización médica antes de conocer el alcance definitivo del daño.
Preguntas frecuentes sobre indemnización fractura accidente
¿Cuánto pagan por una fractura en un accidente?
No existe una cantidad fija. Depende del tipo de fractura, recuperación, cirugía, secuelas, edad, gastos y otros perjuicios.
¿Una fractura siempre deja secuelas?
No. Muchas fracturas consolidan correctamente y permiten recuperar completamente la función.
¿Si me operan aumenta la indemnización?
La intervención quirúrgica es uno de los elementos que deben valorarse, pero la indemnización total depende del conjunto de perjuicios.
¿Las cicatrices de una operación se indemnizan?
Pueden valorarse como perjuicio estético cuando cumplen los requisitos correspondientes.
¿Cuántos puntos tiene una fractura?
No existe una puntuación única para todas las fracturas. Se valoran las secuelas permanentes que hayan quedado conforme al Baremo médico.
¿Puedo reclamar aunque el hueso ya haya consolidado?
Sí puede existir indemnización por el periodo de recuperación y, si permanecen limitaciones, también pueden estudiarse como secuelas.
¿Puedo reclamar la pérdida de sueldo?
Cuando existe una pérdida de ingresos directamente relacionada con el accidente y puede demostrarse, puede estudiarse dentro de la reclamación.
Conclusión
La indemnización fractura accidente debe calcularse teniendo en cuenta mucho más que el simple hecho de haber sufrido la rotura de un hueso.
Es necesario analizar el tipo de fractura, el tratamiento, los días de recuperación, la hospitalización, las operaciones, la rehabilitación y las limitaciones sufridas durante todo el proceso.
Una vez estabilizada la lesión, también deben valorarse cuidadosamente las posibles secuelas, como pérdida de movilidad, dolor persistente, deformidades, alteraciones de la marcha, lesiones nerviosas o cicatrices.
El Baremo español permite valorar estos daños de forma individualizada, y sus cuantías fueron actualizadas para 2026 en un 2,9 %.
Por ello, disponer de una documentación médica completa y estudiar todas las consecuencias del accidente resulta fundamental para determinar con mayor precisión qué conceptos pueden formar parte de la indemnización.

